Nueva canción

In order to view this object you need Flash Player 9+ support!

Get Adobe Flash player

Powered by RS Web Solutions

 

Autor: José E. Ortoneda Sánchez


El 24 de junio de cada año, la sociedad y las entidades presentan al servidor del transporte y de manera especial al chofer profesional ecuatoriano, un merecido estímulo, que se lo hace extensivo a todos a quienes trabajan como obreros del volante, a esta forma de trabajo bastante sufrida y muy precaria.

En las manos del chofer profesional ecuatoriano, reposan el transporte de la industria, de los productos alimenticios, etc. y muchas actividades no se las podría realizar y peor todavía, mejorarlas, sin el concurso del trabajador del transporte; pues, ellos son quienes en camiones, mulas, traylers, transitan por las carreteras del país, llevando a todos los rincones de la Patria en que vivimos, mercaderías del comercio, industria, alimentos vitales, ropa, legumbres, hortalizas, combustibles, electrodomésticos, etc.

Los buses, colectivos y taxis, trasladando a sus respectivos lugares de trabajo y a los centros educacionales a los usuarios, movilizando a muchos pasajeros por diferentes ciudades y pueblos del Ecuador, cuando van a realizar sus negocios, gestiones, etc. y fortalecen con su trabajo y ayudan al turismo.

Aparentemente esta profesión parece ser muy lucrativa; mas, la realidad es otra, ya que para la clase del volante, también se les han incrementado los valores de los carros, de las llantas, de los combustibles y un sinnúmero de piezas de repuestos que, como a todas las cosas, la dolarización les puso “alas” y esos precios para la mayoría son inalcanzables y los obliga a pedir préstamos y endeudarse para conseguirlos.

La labor del menestral del volante, es sin la menor duda muy loable y de gran responsabilidad, porque transporta lo más valioso siempre: VIDAS HUMANAS, que dependen de su pericia, su prudencia, de su manera responsable para trabajar y servir a sus usuarios.

Hay también que concienciar a ciertos trabajadores del volante quienes no se conduelen de niños en edad escolar y de ancianos, a quienes no los recogen para llevarlos en sus automotores, porque se verían obligados a cobrarles por ley sólo el 50% del valor del pasaje. De igual forma a quienes no cumplen ni respetan los semáforos ni las velocidades permitidas, ya que esto también pone en riesgo la vida de los transeúntes y de los choferes mismos, ya sea por efecto del alcohol que consumen mientras manejan o por efectos de los ahora populares celulares que causan desatención en quienes van al volante o porque llevan mucha prisa.

Cabe señalar que en los momentos actuales, se trata de imponer mecanismos de control más severos, ante la necesidad imperiosa de evitar más accidentes y sus funestas consecuencias; mas, hay que cumplir con  ese plan-acción para garantizar que se está cumpliendo con las normas establecidas en pro de la seguridad de todos los ecuatorianos. Se deben formar VIGILANTES DE TRÁNSITO CORRECTOS E INSOBORNABLES, y eso se podrá lograr cuando se enseñe a cumplir con honestidad, con honradez, con respeto a la vida humana y con responsabilidad las obligaciones de esta profesión, que desde ya debe tener estas bases firmes para desempeñar esta labor que merece todo reconocimiento y una mejor consideración para la clase del volante ecuatoriano.

¡Que Dios proteja y bendiga al chofer profesional ecuatoriano!

 

AL CHOFER PROFESIONAL ECUATORIANO

Autor: José E. Ortoneda Sánchez

 

En la bendita esclavitud que adora,

-porque se reina igual que se obedece-

Las horas transportando pasa a solas,

cumpliendo su deber con gran deleite.

 

Lleva en su mente, del hogar prendidos,

recuerdos de los suyos dulcemente

y entre sus sueños no correspondidos,

reclama sus derechos, muy valiente.

 

Cuando llega a su casa ya deshecho,

su sangre corre en rápidos vaivenes,

quiere saltarle el corazón del pecho,

al mirarlos a todos complacientes.

 

En mula, traylers, en bus o en camión,

con pericia y responsabilidad,

producen desarrollo y gran unión

en los campos económico y social.

 

La sombra que hace resaltar la estrella,

le invita a ver el resplandor del cielo

y eludiendo el peligro y sus barreras,

él trabaja en las noches con desvelo.

 

Obrero del volante que transita

por todos los rincones de la Patria,

tienes en cada pueblo una conquista,

conquista que a su vida torna grata.

 

 

Su noble profesión: transportador,

genera la riqueza en forma altiva;

siendo el primer turista en Ecuador,

que trasladando va su vida misma!

 

 
 
 
 

Joomla Templates by Joomla51.com